Cuando pienso en separarnos, mi corazón dice que no,
aunque reciba una negativa, mi razón no acepta esa opción.
Puedo decir que no, olvidaré todo, pero ya no es tolerable,
te acercas, me abrazas y todo es frío y tétrico.
Aún así quiera borrar de mi memoria los daños,
nada podrá cambiar lo sucedido a lo largo de los años.
Has clavado infinitas estacas en mi alma,
la has herido hasta el cansancio y ahora quieres perdón.
No envidio nada de otras parejas, ni tampoco me arrepiento,
pero no vuelvas a preguntar si puedes remediar tu error, eso no va.
Cállate y no supliques ahora cuando antes solo gritabas,
herias con cada agresión mi humilde corazón, todo mi ser.
Ya puedes marcharte de la casa, de mi vida y de la faz de la tierra,
sé que puedes hacerlo, siempre dijiste que todo lo puedes.
Te creías un ser supremo, es hora de demostrármelo,
sé capaz de decir adiós y no volver más.

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