jueves, 20 de noviembre de 2014
Tu hombre
Anoche tuve un sueño, soñé que te acariciaba,
mi lengua sobre tu piel y no importaba nada más.
Solo quería continuar y hacerte terminar,
perdón hacerte mi mujer una vez más.
Solo pedía no despertar y continuar hasta el amanecer,
permanecer cerca a tu cuerpo y tus pechos apretar.
Solo quería estar a tu lado sin importar qué pensaras,
el cansancio te adormeció pero yo te desperté.
No te deje descansar, no te deje pestañear,
no podía dejar de tocarte y admirar tu desnudez.
No podía dejar de besarte los labios o el cuello,
bajar por tus senos y más allá del vientre, tu entrepierna.
No podía detenerme, hace mucho no me pasaba,
yo planeaba solo tener sexo una noche, pero algo me ataba.
Esa noche hice el amor por primera vez,
me entregué como nunca antes.
Quise desatar mi emoción y fui más allá,
al terminar, me di cuenta que eras la mujer a quien amaba.
No por el sexo, no por esa noche, no por la ocasión,
eras la mujer para mí, la que añoraba encontrar y me liberara de lo que soy.
Como una gata me arañabas y gozabas,
si no gritabas era por vergüenza o ¿Qué pasaba?
Sonreía al verte gozar, te decía lo hermosa que eras,
obviamente no me creías, pero por qué te sonrojabas.
Te hice mujer una y otra vez hasta el amanecer,
pero más yo era tu hombre esta vez y para siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
oww que hermoso, me encanto! ....se experimenta con la persona que realmente amas..yo también lo sentí con alguien y me entregue totalmente pero me hubiese gustado que fuese reciproco.
ResponderEliminar