Y así comienza mi falta de interés, cuando no recuerdas que existo, cuando ya no te importa si te extraño o no, cuando ya no te escribo y no haces lo mínimo como para llamar mi atención.
Y así termina la relación, tú por tu camino y yo por el mío, cada uno luchando por sus sueños porque ya no hay uno en común.
Y así termina una historia y empieza una nueva, cuando vivo mi duelo y decido sonreír, cuando lloraba por ti y ahora lloro porque soy feliz.
No le evito, en serio te extraño, pero más fuerte es mi deseo de ser feliz que humillarme para que me quieras aunque sea un poco...
Y sin chistar o sentirme triste, hoy puedo decirte adiós.
Sombra de Día.